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Mostrando entradas de septiembre, 2015

Relaciones orgásmicas.

Ellos perpetraron sus cuerpos, hicieron una rebelde unión de sus extenuados miembros, se poseyeron mutuamente, se acariciaron hasta el fragor de sus letanías la tersura de su piel como si se les fuese la vida en ello, entre sábanas sonrojadas de pudor. Las cadencias palpitaban como corazón en frenesí, la humedad de los besos recorría pacientemente los muslos aprisionados entre las piernas. Los pechos jadeaban como estorninos una lujuria inverosímil. La fluidez de un orgásmico suspiro dejaba entrever un virginal remanso de pasiones escondidas, de satisfacciones inconclusas como su propia historia. Ésta no es una convencional historia de amor, es sólo el comienzo del fin de un orgasmo amatorio. Ellos creían amarse, claro que el deseo sublimaba sus cuerpos y traspasa las porosidades de la piel, pero eran sólo compadecimientos infructuosos de despecho, ilusiones marchitas por el ocaso del tiempo, reverberaciones enigmáticas de un beso perdido en los labios tiernos de la inocencia.

Erotismo entre sábanas blancas

Quien duerme con un poeta está destinado a la eternidad. Estar con alguien que escribe, que con sus manos crea y recrea mundos apetecibles, siempre es una experiencia revitalizante. Algunos tienden a ser más juveniles, risueños, sobretodo unos besadores únicos, que saben hacer suya cada parte de tu cuerpo, sus caricias son sensaciones para el alma, sus cuerpos entrechocando a vaivenes y cadencia profundas y penetrantes, grandes proporciones, intensas, sintiendo cada músculo y miembro como carne viva, el relajante masaje de despedida. El éxtasis mismo, continuar sin parar, sin detener los cuerpos, en la sonoridad natural de sus gemidos. Es en ese instante en que el cuerpo no puedo expresar en palabras las sensaciones, cuando los labios no hablan, sino que se preparan para el placer, cuando te compenetras con la pasión de los cuerpos, la carne, la voluptuosidad del momento, el fluir en letanías silenciosas, que guardan secretos y que encierra miradas, donde el erotismo lo dice to

Agustín Squella: Deudas intelectuales, Colección vidas ajenas. Ediciones Universidad Diego Portales, 2013. 212 páginas.

Agustín Squella: Deudas intelectuales, Colección vidas ajenas. Ediciones Universidad Diego Portales, 2013. 212 páginas.                                                                              José Patricio Chamorro.                             Deudas intelectuales se ciñe bajo la pluma de Agustín Squella como una obra que recorre por la vida de cuatro escritores y filósofos, el escritor Porteño Carlos León y los filósofos del derecho Hans Kelsen, Norberto Bobbio y Jorge Millas. ¿Pero qué es una deuda intelectual? Las deudas son aquello que se contrae con alguien, con una persona o con algo, generalmente una institución financiera, que en el caso de la biografía intelectual de un autor, guarda relación con las lecturas que ha hecho en determinados puntos de su vida y cómo éstas han influido de uno u otro modo, dando paso a la conformación de su propia obra. Es así que el autor nos ofrece adentrarnos en un universo intelectual, con personalidades propias, con historias de vida

Seminario de Literatura Chilena Contemporánea Unidad de Lírica Segundo Informe (2014}

El presente ensayo, de carácter teórico-crítico, no será del tipo impresionista, pues abordará en líneas generales, los lineamientos y programa que constituyen a la generación del 50, conocida también como Generación Literaria de 19 57 - Se suele hablar de discrepancias de un método, pues la disyuntiva del método generacional, fluctúa entre dos de ellos, Existen   dos criterios y consecuentemente dos nombres , para aludir a este grupo de escritores nacidos entre 1920 y 1934.   El primero y el más difundido , Generación del 50, fue propuesto por Enrique Lafourcade en 1954. El segundo, Generación de 1957, fue propuesto por Cedomil Goic, quien aplicó el   Criterio Generacional Histórico   de Ortega y Gasset y el Método de seriación a la literatura hispanoamericana. Por ello a cuál de las generaciones se adscriba, dependerá del criterio que se de desee utilizar, según el esquema generacional y crítico que se emplee, la cual se caracterizó por ya no interesarse en la literatura propia,